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Sin excusas Jack Radcliffe 5/9/2012
Los legados cambian la vida. Cuando era niño, la semilla del legado de mi abuelo fue sembrada en mí. La ocasión fue mi primera película en un cine. Mi abuelo amaba la vida al aire libre, y cuando llegó al pueblo la película Grizzly Adams, no se la hubiera perdido por nada. Resulta que tuve el honor de ir con él. Lo que comenzó en ese momento fue una fascinación por el mundo natural que mi abuelo alimentó en mí hasta bastante entrada mi adultez. No sé si alguna vez comprendió la profundidad de la vida que ese regalo me dio y que aún continúa haciendo.
Mis encuentros más profundos con Dios se dieron durante momentos que pasé en la creación. Ya fuera en un lago con una caña de pescar en mis manos, caminando por el Appalachian Trail o pasando algunos momentos tranquilos en lo alto de una montaña en los Alpes, fue en esos lugares donde la realidad de Dios y su profundo amor me convencieron. Fue en un campamento en la región central de EE. UU. donde le entregué mi vida a él.
Para mí, Romanos 1:20 describe esos momentos:
«Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios» (NTV).
Hemos visto a través de nuestros ojos, nuestras experiencias y la disciplina de la ciencia la maravilla, vastedad, poder y complejidad del universo. Todo esto apunta al Creador.
Mi abuelo no hablaba a menudo de su fe, y sin embargo me la dio como regalo con solo invitarme a la presencia de Dios. No podía no creer. No es que no pudiera encontrar razones para no creer, es que no quería hacerlo. No había razones; no había excusas.
Pase algún tiempo al aire libre y [espero] que todas sus excusas desaparezcan.
Jack Radcliffe está casado y es padre de cuatro hijos; es consejero (www.redwoodcoach.com); conferencista y asesor ministerial, decano del Youth Ministry Institute of the Tennessee Conference UMC y profesor adjunto del Martin Methodist College. Tiene una Maestría en Divinidad del Ashland Theological Seminary de Ohio y un Doctorado en Ministerio de Teología Práctica, Desarrollo y Cultura de la Adolescencia del Fuller Theological Seminary.
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